Oraciones de la Serenidad

62

Reinhold Niebuhr fue un filosofo, teólogo Estadounidense y fue quien escribió esta bella oración en 1943. Pero para quienes creemos en la biblia, fue San Francisco de Asis el creador de estas hermosas palabras en la oración de serenidad.

¿Porque debes confiar en la oración a la Serenidad?

En momentos de desesperación, urgencias, problemas en la vida, la paz es la mejor arma para combatirlo. Es por ello que debemos rezar y confiar en Dios para encontrar esa paz que tanto se busca, ya que es el único ser que puede brindarlo. Y lo dice en un versículo de nuestra Sagrada Biblia:

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:7)

Toda oración de la serenidad se debe hacer teniendo fe, teniendo confianza en que Dios, nuestro Señor arreglara todos nuestros problemas. Debemos dejar que nuestro señor entre en nuestra mente, alma y corazón para tener esa “paz”.

Oración Católica de la Serenidad por San Francisco de Asis

Dios,
te vengo a pedir que me concedas la serenidad
para aceptar aquellas cosas que no puedo cambiar,
el valor para cambiar las cosas que si puedo cambiar
y tu sabiduría para conocer la diferencia.

Viviendo un día a la vez,
disfrutando un momento a la vez,
aceptando las adversidades como un camino hacia la paz,
pidiendo, como lo hizo Dios, en esta tierra pecador tal y como es,
y no como me gustaría que fuera.

Creo en ti y en que harás las cosas para que esten bien
si yo me entrego a tu voluntad,
de modo que pueda ser feliz en esta vida con mi familia
y feliz contigo en la siguiente.

Amén

Oración de la Serenidad para alcohólicos

Jesucristo, mi Salvador y Redentor
escucha por favor mi humilde oración
por los pecados que he cometido hasta ahora concédeme el perdón
pues con tu ayuda trato de ser una mejor persona cada día.

Dame templanza para que no caiga nuevamente en la tentación
pues el vicio es un pecado aborrecible
que le resta nobleza y dignidad al hombre
atrás quiero dejar mi ignominioso pasado
y ser persona digna y ejemplar
por ello dame serenidad sobre todo
para no sentir ya esa terrible necesidad de tomar
gobierna Tú sobre mi cabeza, dame moderación
para que yo no sea más motivo de vergüenza sino de orgullo.

Amén

Cristo, nuestro salvador nos recibe con los brazos abiertos para calmar nuestro sufrimiento en la última frase de la oración. Si nos rendimos ante el podemos ser felices en esta vida, con él y para siempre.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados.” Mateo 11:28

Oración en vídeo de la Serenidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here