A lo largo de la Escritura se nos recuerda la dirección de Dios sobre nuestras vidas. Él es nuestro buen Pastor que nos guía y desea que sigamos el camino que conduce al gozo y a la satisfacción. Cuando hacemos una oración para pedir ayuda a Dios; y por el discernimiento a través del Espíritu Santo, podemos estar seguros de que Dios proveerá sabiduría. No tenemos que preocuparnos por nuestro próximo paso o por el mañana porque sabemos quién nos guía! No apresures tu día sin ir delante de Dios en busca de su dirección!
Oración para pedir ayuda a Dios para ser direccionado
Padre Celestial, gracias por tu guía. Perdóname por adelantarme a tus planes, y ayúdame a saber cuándo detenerme y escuchar tu dirección. Tus caminos son perfectos Señor. Gracias por ofrecer una gracia tierna. En el nombre de Jesús.
Señor, te ruego que me ayudes a tener un espíritu más audaz, Yo sé que cualquier pecado puede afligir y disminuir la voz del Espíritu santo, y yo oro contra la tentación de pecar. Ayúdame a desear más tu presencia que el pecado. Ayúdame a crecer en el fruto del Espíritu y así caminar más cerca de ti mismo. Oro para que me guíes desde tu Espíritu, que tu voluntad y tus promesas sean siempre una meditación de mi corazón.
Señor, estoy aquí hoy con las manos abiertas y un corazón abierto, dispuesto a depender de ti para que me ayudes durante el día y todo lo que me traiga. Ayúdame a ser como Nehemías, ayúdame a venir a ti en busca de tu dirección, fortaleza, provisión y protección. Mientras me enfrento a decisiones difíciles y situaciones difíciles, ayúdame a recordar tu palabra, ayúdame a recordar que soy tu hijo, y a manifestar tu amor a los que me rodean. Ayúdame a vivir todos los días de una manera que traiga honor a tu santo nombre.
Quiero que mis días comiencen contigo en mi mente y en mi corazón. Permíteme llevar la armadura que tú has provisto diariamente: el casco de salvación, la coraza de la justicia, el escudo de la fe, el cinturón de la verdad, los zapatos de la paz y la espada del espíritu, con la oración siempre en mi lengua, la alabanza por ti y las peticiones por los que me rodean y por los que pones en mi camino.
Aliméntame hoy con tu pan de cada día. Como el Pan de Vida, tu comida, como el maná, me sostendrá a través de cualquier prueba y hambre. Ayúdame a poner mis pensamientos en las cosas de arriba y a hablar sólo lo que ayudará y animará a otros.
Protégeme de poner mi pie en mi boca, y ayúdame a guardar los afectos de mi corazón hoy, Señor. Haz que cualquier trabajo que yo haga sea marcado con excelencia en vez de perfeccionismo, ya que busco no hacer un nombre, sino hacer una diferencia. Ayúdame a tratar a cada persona que encuentro como tú, con respeto y amor, perdonando a los demás y pidiendo perdón cuando sea necesario.
Ayúdame a hacer siempre tu voluntad. Evita que mis pies se tropiecen y mi mente de vagar en distracciones que podrían robar tiempo precioso y energía de las cosas más importantes que has diseñado para mí. Estoy agradecido de ser tu hijo. Y que murieras por mí, para darme vida eterna, para que cada día yo disfrutará de la maravilla de tu amor, de la libertad de tu Espíritu y del gozo de conocerte.
Sé que la vida terrenal es corta y fugaz, Señor. Pero quiero vivir hoy como si fuera el primer o el último día de mi vida, dando gracias por cada regalo bueno y perfecto que elijas dar. Hoy y cada día quiero vivir mi vida por ti, Jesús.
Señor, gracias por la gente que has colocado divinamente en mi vida que habla tu verdad, amor y palabras de sabiduría. Dame un corazón de discernimiento para saber cuándo estás usando a alguien para hablar de instrucción en mi corazón y en mis circunstancias, y dame la fuerza y el valor para seguir con ese consejo, aun cuando sea difícil. Lléname de paz al saber que aunque me equivoque, tu me levantaras y tu propósito prevalecerá. En el nombre de Jesús, Amen.
El propósito de nuestras oraciones es inspirar y animar su vida de oración. Visite nuestras oraciones como ejemplo orientativo para usted orar en casa. Recuerda, el Espíritu Santo intercede por nosotros y Dios conoce tu corazón aunque no puedas encontrar las palabras para orar.










Bonita oración me llamo Héctor Iván te go enfermedad crónica y enfermedad mental