Oración del Salmo 38 – Pidiendo la ayuda de Dios por Enfermedad

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El Salmo 38 es para recordar. Es una oración que pide ser perdonado. Para aquella persona que reconoce sus pecados, y cómo sus iniquidades han tomado control de sus pensamientos, siendo una carga pesada para sus vidas, un motivo de locura, y de humillación. 

Con ella se ponen delante de Jehová todos los deseos, porque la luz de los ojos falta. Se reconoce como se ha quedad solo. Aunque la fe sigue intacta, se está a punto de caer. Es una confesión de la maldad, pidiendo no ser desamparado, y rogando que venga la salvación.

Indice de Contenidos

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🙏Oración Salmo 38🙏

Oh Jehová, no me reprendas en tu furor
ni me castigues en tu ira.

Porque tus saetas han penetrado en mí,
y sobre mí ha caído tu mano.

Nada hay sano en mi carne a causa de tu indignación,
ni hay paz en mis huesos a causa de mi pecado.

Porque mis iniquidades han sobrepasado mi cabeza;
como carga pesada me abruman.

Hieden y supuran mis llagas
a causa de mi locura.

Estoy encorvado, estoy abatido en gran manera,
estoy de duelo todo el día.

Porque mis lomos están llenos de una enfermedad irritable,
y nada hay sano en mi carne.

Estoy debilitado y molido en gran manera;
gimo a causa de la conmoción de mi corazón.

Señor, delante de ti están todos mis deseos,
y mi suspiro no te es oculto.

Mi corazón palpita fuertemente; las fuerzas me abandonan,
y aun la misma luz de mis ojos ya no está conmigo.

Mis seres queridos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,
y mis parientes se han alejado.

Y los que buscan mi vida me tienden trampas;
y los que procuran mi mal hablan iniquidades
y traman engaños todo el día.

Mas yo, como el sordo, no oigo;
y soy como el mudo que no abre la boca.

Soy, pues, como el hombre que no oye,
y en cuya boca no hay reprensiones.

Porque en ti, oh Jehová, espero;
tú responderás, Jehová, Dios mío.

Porque dije: No sea que se alegren de mí,
y que, cuando mi pie resbale, se engrandezcan sobre mí.

Porque yo estoy a punto de caer,
y mi dolor está delante de mí continuamente.

Por tanto, declararé mi iniquidad;
me acongojaré por mi pecado.

Porque mis enemigos son vigorosos y fuertes,
y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.

Los que pagan mal por bien
me son contrarios, por seguir yo lo bueno.

No me desampares, oh Jehová;
Dios mío, no te alejes de mí.

Apresúrate a ayudarme,
oh Señor, salvación mía.

Explicación del Salmos 38

Vídeo de la Oración del Salmo 38

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